Improving Districts con DILAX

Nos encanta la ciudad. Su diversidad, su energía, su velocidad, su apertura. Para que se mantenga así, las personas deben obtener de nuevo más espacio en las áreas urbanas. Actualmente, mejorar y mantener la calidad de vida y el atractivo de los barrios es una de las tareas centrales de las ciudades, ya que favorece una convivencia social activa y abierta. Y esto mejora la ciudad hasta convertirla en un lugar para disfrutar.

Desde el comienzo de este siglo, el mundo gira cada vez con mayor velocidad. Los rápidos saltos tecnológicos provocan profundos cambios, o incluso sacudidas. Hoy ya no podemos vivir sin los teléfonos inteligentes, que tan solo existen desde el 2007. Las startups dificultan la supervivencia de los grupos empresariales. Apenas hay sectores que no necesiten programadores y científicos de datos para su futuro digital.

Compramos desde el sofá y nos olvidamos de los comercios de nuestra calle. Leemos libros en nuestra tableta mientras las librerías de barrio desaparecen. Las pequeñas fruterías han cerrado hace tiempo debido al aumento de los alquileres. Incluso los quioscos de siempre temen por su negocio en un futuro. ¿Qué vendrá después?

¿Qué es necesario para poder disfrutar de nuestra ciudad?

Las cosas no pueden seguir así. Debe existir una ciudad más allá de los atascos, del estrés, de la contaminación. Estamos comprometidos con todo aquello que mejora el espacio urbano. Entre trabajar y vivir, ir de compras y salir a divertirse, entrar y salir. Una ciudad llena de vida es, ante todo, abierta: invita a disfrutar de sus calles y sus plazas.

Un plano de la ciudad

para cada barrio

Para que las ciudades sean más atractivas, debemos reconectar sus funciones y recuperar su dimensión humana: la movilidad, el trabajo, los suministros, las instituciones, la vivienda, recorrer las calles, la diversión, el descanso. Podemos preguntarles a las personas del barrio por sus sueños y sus deseos, pero también debemos analizar cómo se utiliza realmente el espacio público: ¿qué falta, qué incomoda, qué ocurre allí?

Repensar la ciudad

con datos locales

Solo si sabemos, y también medimos, lo que ocurre actualmente en un barrio, podemos diseñarlo mejor. Crear nuevos espacios con nuevas ideas e invitar a las personas a disfrutar de ellos.

En el caso de los barrios en fase de planificación, también podemos utilizar datos locales para simular los efectos que tendrán una nueva torre de oficinas o una atracción turística sobre el tráfico, el consumo o la gestión de residuos. Así, podemos saber cómo estos proyectos de construcción pueden contribuir a la calidad de vida sin convertirse en un problema.

Suficiente espacio

para la calidad de vida

La calidad de vida mejora considerablemente cuando los barrios se vuelven más acogedores: para peatones, padres con carricoches, personas que se desplazan lentamente con andadores, perros y sus dueños o para usuarios de bicicleta, monopatín o patinete. Con estos pequeños cambios el aire mejora de inmediato.

Después, las plazas de aparcamiento se convierten en bancos en los que sentarse, las calles se vuelven verdes. Hay puestos de comida callejera y niños jugando. Las tiendas abren sus puertas y nos invitan a entrar. Los vecinos sacan sus sillas a la calle para disfrutar de conciertos al aire libre. Los fines de semana, las personas hacen cola en la panadería de la esquina.

Benefits

Los datos locales son una base importante para el desarrollo urbano

  • La información ayuda a tomar decisiones: las mediciones fiables describen de la mejor forma cómo utilizan las personas su barrio y qué necesidades se pueden satisfacer con mayor eficacia.
  • Utilizar mejor los recursos: la ciudad es una comunidad con medios limitados, que se deben invertir de forma sensata y sostenible en la gestión de los barrios.
  • Control del éxito de las medidas: la mejora de la calidad del barrio, en relación con las medidas tomadas, no solo se ve y se siente, sino que se puede medir.
  • Simulación de necesidades para nuevos barrios: Llos datos locales también ofrecen una perspectiva de las futuras rutas de tráfico y de las necesidades de consumo para proyectos y barrios que aún se encuentran en la fase de planificación.

¿Por qué es importante?

Es hora de volver a tomar las calles

«El objetivo es reequilibrar el espacio público y crear una ciudad para las personas: una ciudad con menos contaminación, menos ruido, menos estrés. Una ciudad que se pueda disfrutar a pie».
Gilles Vesco, alcalde adjunto de Lyon

En los últimos 100 años, muchas ciudades se han construido con el coche como protagonista. Ahora sentimos la necesidad de construir de nuevo las ciudades con las personas como protagonistas. Este es un cambio que apoyamos con conocimientos y datos locales. Con esta información, las ciudades pueden diseñar sus calles y plazas de forma atractiva, mejorar la calidad de vida y mantener y desarrollar las zonas centrales como espacio público. Diseñar una ciudad de la que poder disfrutar, para jóvenes y mayores, para ti y para mí.

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